En la escena estadounidense o europea resulta muy difícil cosechar un récord perfecto y son muy pocos los peleadores que lo logran. Desde luego, las derrotas son algo normal y forman parte del deporte, pero mantener en cero el número de derrotas y llegar así al octágono de UFC—repito, si es que se trata únicamente de la escena estadounidense o europea—hablará bastante bien de aquel peleador y creará expectativas, sin duda. De gran manera, el UFC Boston de este viernes traerá a muchos peleadores invictos que pelearán por mejorar sus marcas perfectas e impresionar en el octágono más competitivo del mundo.

Dominick Reyes es uno de los mejores peleadores del mundo en la categoría de los semicompletos y eso no es ningún secreto, especialmente desde aquella victoria sobre Jared Cannonier en Chile, aunque antes de eso ya había deslumbrado con su talento ganándole con facilidad a Joachim Christensen y al duro Jeremy Kimball, respectivamente. Reyes, de 29 años de edad, ha tenido un ascenso vertiginoso en una categoría que carece de talento y eso ha sido básicamente por su gran bagaje de habilidades.

Aunque llegaría como el gran favorito en su pelea frente a Ovince St-Preux, Reyes cumpliría con las expectativas dominándolo por completo. Y poco después, en lo que sería su última presentación, el alumno de Joe Stevenson haría lo suficiente para vencer por puntos al excontendiente al título, Volkan Oezdemir.

Parece inevitable ver a Dominick Reyes como un contendiente al título que ostenta Jon Jones. Sin embargo, la pregunta debería ser: ¿y cuándo se dará?

El californiano se encuentra invicto en 9 combates profesionales y su pelea de este sábado será ante el ex campeón mediano Chris Weidman, quien casualmente podría ser su talón de Aquiles por su trasfondo en lucha. A lo largo de su carrera, Reyes ha enfrentado a puros golpeadores y no a un luchador del nivel de Weidman.

La nueva generación de MMA femenil es fantástica. El nivel ha mejorado considerablemente y cada vez son más las peleadoras que deslumbran mostrando un juego de pelea más completo. La promisoria Maycee Barber, de 21 años de edad, se ha lucido desde aquel gran debut en el octágono cuando noquearía a Hannah Ciffers.

Lo que Barber trae a la jaula es un juego de golpeo muy técnico, con un hermoso manejo de la distancia y una gran capacidad para usar el contragolpe, además de una excelente defensa derribo. Y es que por todo ese talento y las expectativas que crearía, Barber sería probada ante la respetada JJ Aldrich, a quien noquearía en el segundo round en marzo de este año.

En esta tercera pelea en el octágono, Maycee “el Futuro” Barber deberá seguir demostrando y lo deberá hacer ante la canadiense Gillian Robertson, quien se convertirá en una prueba bastante interesante por sus habilidades para la pelea de piso.

El protegido de Daniel Cormier, el galardonado luchador Deron Winn, tendrá su segunda pelea en UFC. Winn llegaría al octágono con un récord de 5-0 y en su debut superaría por puntos a Eric Spicely. En esta segunda pelea, el exluchador medirá fuerzas con Darren Stewart.

El campeón peso wélter de la regional CFFC, Sean Brady, hará su debut frente al veterano Court McGee. Brady ha competido en diversas regionales de Estados Unidos y tiene victorias sobre nombres como Gilbert Urbina y Colton Smith. Sean Woodson, quien ganaría un contrato con UFC luego de noquear con una rodilla voladora en el programa DWCS, expondrá su 6-0 ante el siempre difícil Kyle Bochniak.

Dejando de lado a Dominick Reyes—porque pese a ser un peleador invicto ya es consolidado como uno de los mejores del mundo en su división—, el octágono demostrará este viernes qué tan competitivo es cuando los otros 4 talentos enfrenten a dura competencia.

¿Será UFC Boston el escenario donde empezarán a brillar nuevas estrellas?

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