Falta poco para el UFC 232 de este sábado, uno de los pago-por-evento más esperados de lo que va del año, y en esta semana de la pelea se ha empezado a hacer noticia y no precisamente por la gran cartelera que presentará, sino por el controversial Jon Jones que nuevamente da que hablar. UFC 232 tiene una gran cantidad de motivos para no perdérselo y uno de ellos es la encrucijada—o mala situación—por la que se encuentran dos grandes nombres. Quizá, en este UFC 232 sea la noche donde Uriah Hall y la leyenda BJ Penn se despidan del octágono. 

Probablemente BJ Penn sea el gran ejemplo para que un veterano decida ponerle un alto a su carrera cuando su cuerpo no le permita pelear más. Penn, de 40 años de edad, ha hecho muchas cosas increíbles en el deporte y su nombre, por allá en la década pasada, estaba en lo más alto de las MMA. El título wélter y el título ligero serían solo dos galardones más en la carrera del hawaiano, quien, además de ser el segundo peleador en conseguir campeonatos en diferentes categorías, demostraría con cada presentación y cada victoria por qué su seudónimo dentro de la jaula era “El Prodigio”. Sin embargo, con el pasar de los años y la afluencia de una nueva generación de atletas, Penn no se podría mantener como un contendiente y empezaría un inesperado declive en su carrera. 

En enero del año pasado, luego de haberse retirado tras sufrir una racha de 3 tropiezos en fila y de recibir la primera derrota por nocaut en su carrera, que sería a manos de Frankie Edgar, el ex campeón wélter y ligero volvería a entrar a la jaula después de 3 años de inactividad para conocer al prospecto, el mexicano Yair Rodríguez. En ese retorno, Penn haría un campamento bajo la enseñanza de Greg Jackson en Alburquerque, Nuevo México, en lo que sería un último intento de reinventar su carrera. No obstante, en la pelea frente a Rodríguez se marcaría la cuarta derrota consecutiva del hawaiano. Meses después, el equipo de Penn, en lo que sería su búsqueda de tener una pelea más idónea, tomarían a Dennis Siver, un peso pluma bastante respetado, y nuevamente perdería. 

Ahora, tras una racha de 5 derrotas en fila y sin ganar desde hace más de 7 años, la leyenda volverá a la jaula. Esta vez, y en lo que parece ser una pelea perfecta para BJ Penn, su rival será Ryan Hall, un galardonado cinturón negro en jiu-jitsu que incursionaría en las MMA para demostrar que su trasfondo sí funciona. Hall no pelea desde diciembre del 2016 cuando vencería por puntos a Gray Maynard y desde ese entonces no se ha sabido casi nada de él. En esta pelea, Penn, aunque llega como el menos favorito, podría quizá retomar la senda del triunfo por el estilo de pelea de su rival y la gran ventaja que posee en la pelea de pie. Sin embargo, en una pelea todo puede pasar y, si Penn vuelve a perder, lo más probable es que no se concrete su contrato por 4 peleas más con UFC.

La última oportunidad de pelear en el octágono también podría ser para Uriah Hall. Cuando Hall llegaría a UFC como participante de la décima séptima edición del TUF, las expectativas eran gigantes. El jamaiquino sería la gran sensación del torneo y se convertiría en el noqueador de la temporada. Chael Sonnen, líder del equipo de Uriah Hall, lo vendería como una gran promesa y aseguraría que su alumno era mejor que la leyenda Anderson Silva. La carrera de Hall, sin embargo, sería decepcionante en el octágono. 

Hall perdería la final del TUF 17 ante Kelvin Gastelum, luego perdería una decisión ante el veterano John Howard, pero salvaría su empleo venciendo a Chris Leben, a quien lo retiraría luego del combate. Después de ese momento, la carrera de Hall empezaría a dar que hablar por tomar algunas victorias en fila y conseguir un épico nocaut sobre Gegard Mousasi. Sin embargo, Mousasi demostraría que aquella patada a la cabeza había sido un golpe fortuito cobrándose la revancha. 

En estos momentos, el producto del Xtreme Couture llega de perder en 4 de sus últimas cinco peleas y una victoria es necesaria para conservar su empleo. Uriah Hall deberá superar al recién llegado Bevon Lewis, alumno de Greg Jackson que se ganaría un contrato con UFC luego de ganar en el programa Dana White’s Tuesday Night Contender Series

La promotora tiene una política bastante conocida de cortar a los peleadores que acumulan una mala racha de 2 o 3 derrotas en fila. Sin embargo, hay excepciones con ciertos nombres. BJ Penn y Uriah Hall han recibido muchas oportunidades por ser nombres conocidos, pero esta vez, por más emocionantes que puedan ser dentro de la jaula, la única opción que tienen es ganar.

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