A estas alturas resulta bastante ridículo que algunos crean que peleadores neófitos puedan llegar a recibir una oportunidad de pelear por un campeonato por tener solo unas cuantas victorias. No, olvídenlo. UFC ha dejado atrás—hace muchos años atrás, probablemente hace más de una década—los parámetros deportivos que hacían de las MMA un deporte y el más claro ejemplo de eso fue Jon Fitch. Esperen, el MMA es un deporte y eso no se discute, pero dentro de UFC persevera el concepto de negocio. Entonces es comprensible que atletas de grandes nombres sean quienes reciban las peleas más importantes, incluso las oportunidades de pelear por títulos. Hay excepciones, por supuesto: cuando un peleador acumula una gran, gran racha de victorias y pasa por encima de todos, como lo haría Max Holloway el año pasado, es imposible no darle una pelea de campeonato.

Chad Mendes ha sido y es uno de los peleadores más respetados del deporte dentro de la categoría de los 65.700 kilogramos. Chad fue durante mucho tiempo el eterno contendiente al título capaz de vencer a todo mundo, menos al campeón de ese entonces José Aldo, a quien enfrentaría en dos oportunidades. A pesar de esas dos derrotas frente Aldo, Mendes se mantendría siempre como alguien relevante en la categoría y volvería a disputar el título interino frente a Conor McGregor. No obstante, el californiano fallaría en las pruebas de drogas de USADA dando positivo por GHRP-6, un estimulador de liberación de hormona de crecimiento, y recibiendo así una sanción de 2 años de inactividad. 

Pero, a pesar del tiempo y la inactividad, el eterno contendiente al título pluma recibiría una gran pelea en su retorno a la jaula cuando Sean Shelby decidiría ponerlo frente al top 15 Myles Jury, a quien le apagaría las luces en menos de 3 minutos. Ahora, en lo que es un claro intento de UFC por subir rápido a Mendes, la promotora le está dando una pelea frente a Alexander Volkanovski, quien desde su debut en el 2016 ha lucido imponente dominando a todos sus rivales. 

Mendes podría nuevamente entrar a la contienda por el título si es que logra otra importante victoria—especialmente por tratarse de un rival que ha venido dominando a toda su competencia—. Mientras tanto, Alexander Volkanovski, peleador australiano que ya es otra gran promesa de su país en las MMA, podría entrar directamente al top 5 después de esta pelea si es que logra salir con la mano en alto. Chad Mendes es, indefectiblemente, una formidable victoria para cualquiera; pero también resulta ser una de las peleas más difíciles para cualquiera en la categoría de los pesos plumas. 

Quizá para muchos—por sus difíciles comienzos en el octágono—resultaría difícil creer que Ilir Latifi o Corey Anderson llegarían a ser contendientes al título. Muchos lo saben y, por tratarse de una categoría con poco talento, en la división de los semipesados no se necesita hacer una gran racha para entrar al top 15. Pero Latifi y Anderson lograrían hacer algo más que entrar al top pese a sus altibajos. 

Ilir Latifi sería recordado hasta hace un año como aquel peleador que ganaría un contrato inusitadamente, porque su compañero de entrenamiento Alexander Gustafsson recibiría un corte en la ceja 4 días antes de su pelea frente a Gegard Mousasi en Suecia. Así, Latifi no lograría hacer mucho y, cada vez que conseguiría armar una racha de triunfos, sería detenido malamente: la primera vez, por Jan Blachowicz; la segunda vez, por el recordado Ryan Bader. Sin embargo, el sueco se mantendría persistente en su afán de hacer algo grande en la categoría. 

En los últimos 15 meses, Latifi lograría vencer a Tyson Pedro y Ovicen St-Preux de forma convincente y, por el número tan pequeño de contendientes que hay en la categoría, se ganaría un buen lugar en el ranking. Por lo tanto, una victoria este sábado podría llevar a Ilir a ser considerado como el próximo contendiente al título, a no ser que la promotora siga pensando en hacer otra súper pelea entre el campeón semipesado y el campeón pesado, cosa que podría ser bastante factible si es que Jon Jones logra vencer nuevamente a Alexander Gustafsson. 

Corey Anderson, el ganador del TUF 19, no crearía muchas expectativas pese a ser bastante dominante en sus peleas y caer noqueado ante Gian Villante en un combate que estaba ganando de principio a fin, o de ser robado en Brasil cuando los jueces decidirían darle la victoria a Mauricio “Shogún” Rúa. Poco después, Anderson recibiría dos duras derrotas por la vía del nocaut a manos de Jimi Manuwa y Ovince St-Preux, respectivamente. 

Sin embargo, parece que aquellos altibajos solo llevarían al alumno de Ricardo Almeida al mejor momento de su carrera. 

Cuando en abril de este año su empleo en UFC estaba en juego, “Overtime” conseguiría importantes y dominantes victorias sobre Patrick Cummins y el excontendiente al título Glover Teixeira. Ahora, ocho meses después Anderson se encuentra en una posición importante y una pelea de campeonato podría ser lo siguiente para él. 

Ilir Latifi versus Corey Anderson es un duelo importante para la categoría de los 93 kilogramos y el ganador podría recibir algo bastante grande en su próxima pelea. Si no es una pelea de campeonato, ¿por qué no una pelea de contendiente número 1 frente al invicto Dominick Reyes?

Esas peleas son, sin duda, dos grandes motivos para no perderse el pago-por-evento UFC 232 de este sábado, aunque, claro está, todo el evento—de principio a fin—resulta imperdible para cualquier gran fanático del deporte.

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