Héctor Huamaní compite profesionalmente desde finales del 2013 y hasta la fecha se ha mantenido bastante activo, creando paulatinamente un nombre importante en la categoría de los 61.300 kilogramos. Pero, después de un total 16 peleas profesionales y presentaciones donde ha mostrado una gran mejora como artista marcial mixto, Guerrero está cerca de disputar el título de la categoría y para eso necesita una victoria sobre el brasileño Bruno “Jacunda” Silva en el FFC 37. 

“He tenido la mejor preparación de toda mi carrera. No solo me estoy preparando para pelear, sino también para una guerra”, comentó el emocionante peso gallo, quien representa al gimnasio AK47/Team FFC. “Estoy muy contento con el apoyo que he recibido y voy a salir a ganar”.  

Para esta pelea, Huamaní ha realizado un gran campamento en el Team FFC haciendo bastante hincapié en el jiu-jitsu brasileño, que es la gran virtud de Bruno Silva, su próximo rival de turno. 

Según el líder del gimnasio AK47, la preparación ha sido magnífica y no puede esperar por entrar a la jaula.

“Gracias al FFC/Team Capone que me ha preparado estratégicamente para esta batalla. Hemos estudiado muy bien a mi rival y estoy bastante seguro de mis habilidades y lo demostraré este 27 de febrero”, resaltó. 

Esta pelea, que ha sido pactada en un peso acordado de 63.000 kilogramos, sería a pedido de Bruno Silva, quien solicitaría el nombre de Héctor Huamaní cuando se reuniría con el presidente del FFC, Jackson Mora, en Argentina. Huamaní aceptaría la pelea, pero poco después empezaría una guerra verbal a través de las redes sociales. 

Para Huamaní, las acciones hablan más que las palabras y planea demostrarlo el día de la pelea. 

“Para mí es una ventaja que mi rival se haya confiado desde un inicio”, dijo el compañero de entrenamiento de Rudy Gavidia. “Mientras él se desordenaba por fiestas, yo trabajaba… ¡Soy un profesional! Nunca le he creído y mucho menos le he tomado importancia ya que yo soy viejo para que me trabaje psicológicamente. Y peor aún, sin base: su récord no concuerda con sus palabras, tiene miedo de perder y eso le va a jugar en contra”

“Nunca subestimo a mis rivales. Desde que cerramos la pelea solo me he dedicado a entrenar muy fuerte hasta ahora, y no para una pelea sino para una guerra; ¡eso me ha dado la confianza para afirmar que voy a ganar! Para mí, él es una imitación barata de Conor McGregor; quiere copiar su estilo de pelea, su forma de hablar y su forma de ser, pero él no es así y lo tengo volteado. Yo soy real, con estilo propio y el 27 de febrero seré su Khabib Nurmagomedov”, continuó. 

Con una victoria sobre el excampeón Bruno Silva, la oportunidad por el título sería inevitable para Héctor. Sin embargo, cualquier otro gran desafío será bienvenido. 

“Después de esta pelea y mi victoria vendrán grandes retos para mí, así que no desaprovecharé este momento”

FFC 37: Lion vs. Díaz se efectuará el miércoles 27 de febrero en El Rosedal de Surco.