Los debuts de Jake Shields y Benson Henderson—en UFC y Bellator, respectivamente—se convertirían en sucesos decepcionantes del deporte por tratarse de dos peleadores que, tras haber competido al máximo nivel (de esa época, por supuesto), tendrían un mal desempeño o perderían en una pelea que aparentaba ser ganable. Esas expectativas, sin duda, eran comprensibles por tratarse de Shields y Henderson, dos grandes nombres del deporte y ex campeones mundiales; pero es increíble que, incluso antes de debutar en las MMA, se haya esperado algo similar (y bastante vertiginoso, por cierto) con el talentoso Aaron Pico, quien, después de su segunda derrota profesional, volverá a la jaula de Bellator este sábado para enfrentar a otro duro rival. 

En la lucha y boxeo amateur, Aaron Pico haría carreras brillantes; competiría al más alto nivel consiguiendo el éxito. Las expectativas serían tan grandes con Pico que, desde su solo interés por las MMA, ya se esperaba algo enorme. Bellator lo tendría muy claro y, sorprendentemente, le pondría a la competencia más dura posible. 

En un debut como peso ligero, el estadounidense perdería por sometimiento ante Zach Freeman, un peleador con un récord de 8-2. La derrota de Aarón Pico, en vez de servir para que Bellator replantee los planes con su carrera, solo conservaría el afán de la promotora por saber qué podía hacer. De hecho, Pico demostraría que está para grandes cosas ganando sus siguientes 4 peleas noqueando a cada rival. 

Cuando Picco estaría a un paso de convertirse en un fuerte contendiente al título de los peso pluma—en una pelea que empezaría ganando y que parecía ganada—, Henry Corrales le daría el primer nocaut de su carrera. 

La realidad es que, por su formidable bagaje de habilidades y una carrera amateur exitosa, se le ha exigido mucho a Aaron Pico frente a competencia de excelente nivel. Pico ha caído en múltiples ocasiones, pero a pesar de eso siempre ha estado a la altura. 

El estadounidense, a diferencia de otros talentos con los que Bellator se ha mostrado más paciente y menos exigente haciendo carrera, ha tenido el camino más duro. Probablemente, el camino de Pico en las MMA ha sido el más duro. 

En este retorno a la jaula, la promotora continúa exigiéndole a Aaron Pico con competencia de excelente nivel, a pesar de que su última derrota pudo servir para darle un camino un poco menos exigente. En la cartelera preliminar de este sábado, el galardonado luchador conocerá a Adam Borics, un peleador húngaro con un récord de 11-0 y notables victorias sobre el excampeón del Jungle Fight Josenaldo Silva y Teodor Nikolov. 

Para esta pelea en Bellator 222, Pico ha dejado las filas del Team Bodyshop, su equipo de siempre en California, para integrarse al Jackson/Wink MMA en Alburquerque. Es una movida bastante inteligente puesto que Greg Jackson y Mike Winkeljohn son grandes estrategas y los responsables del éxito de Jon Jones. De hecho, este cambio de equipo podría suscitar una ahora posible pelea frente a AJ McKee, su excompañero de equipo en el Team Bodyshop. 

Aaron Pico volverá este sábado en busca de retomar su duro camino deslumbrando con otro explosivo nocaut y una nueva versión de sí mismo. A Pico, un peleador de 23 años de edad aún novato, se le exige gran competitividad por su deslumbrante habilidad y espectacularidad. 

En Bellator 222, Aaron Pico regresará por segunda vez de la derrota y deberá demostrar que está para grandes cosas.

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